"Parece que me gusta alguien, en realidad no, pero eso quiero creer, ya le di forma y nombre, no me costó elegir. No es como Saturno y eso me ayuda, porque puedo quedarme hasta tarde viendo sus fotos y si no me durmiera con recuerdos volando alrededor de mi mente y fantaseando algunas situaciones, no podría escribir, ni hacer música y mucho menos escuchar las "corta venas" que tengo guardada y que hace ya un año no tenían sentido alguno en mi vida (después de aquella situación que no vale la pena recordar), pero ahora lo tienen y eso me gusta, porque soy soñador.Eso fue el 2009, años después tuve una relación con esa persona, la misma que me generaba todas esas cosas en ese momento y me di cuenta que no funcionaba bien, no fue lo mismo porque es algo que solo sucede en mi mente, en mi mundo, con mis reglas y mis historias perfectamente contadas. No me siento listo para tener una relación aún, no quiero cagarla y tengo hartas cosas que mejorar, pero me agrada que hayas vuelto, de otra forma, pero me sirve.
Es como estar enamorado pero sólo en mi mente, parece necesidad vivir pendiente de alguien, tirando de vez en cuando de la cortina, para darle más emoción y ocultándose luego para poder imaginar tranquilo, como un niño frente a un regalo minutos antes de navidad."
28 oct 2016
Creo que ya no cambié.
No es que me haya enamorado, por lo menos no porque me sonrió y fue amable, o porque nos besamos y luego tiramos. Lo que sucede es que siempre he necesitado a alguien a quien prestarle atención, cuando me habla me hace un poco feliz, si veo sus fotos me regocija el alma, y -por su puesto- extrañarla me genera nostalgia. No es que esté enamorado, es simplemente una necesidad, no la conozco, si la conociera quizás me gustaría, no lo sé, pero siempre he sido así.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)