Ojalá la des-aparición de un cuerpo frágil y blanco como el de ella fuera lento, es decir asimilable y no tan brusco tan "de pronto" que asustara a las gacelas, ahuyentara a las santuarios de dioses cetrinos ojalá su no-presencia, su historia, su "ya nunca más" fuera repentino ágil como un pinchazo de jeringa para que no me de cuenta siquiera de que el tiempo se fragmenta, se traduce y se transfiere "a pausas" a mi alma bajo la forma de los infartos, al "sistema anti-soledad" o al amor, si se quiere.
Mimesis.
ResponderEliminarOjalá la des-aparición
de un cuerpo frágil y blanco
como el de ella
fuera lento,
es decir
asimilable
y no tan brusco
tan "de pronto"
que asustara a las gacelas,
ahuyentara a las santuarios
de dioses cetrinos
ojalá su no-presencia,
su historia, su
"ya nunca más"
fuera repentino
ágil
como un pinchazo
de jeringa
para que no me de cuenta
siquiera
de que el tiempo se fragmenta,
se traduce
y se transfiere "a pausas"
a mi alma
bajo la forma de los infartos,
al "sistema anti-soledad"
o al amor, si se quiere.