11 nov 2009

Remember

El sabor a madera en invierno, una casa de palo después de la lluvia, el ambiente jovenantiguo, bajar las escaleras te regala una sinfonía de crujidos y la humedad te hace sentir algo acogido; en la mesa, sobre el mantel cuadrillé están las empanadas de mi abuela, a un costado el refrigerador y al otro una variedad infinita de plantas, luego un corto camino hacia la puerta que siempre opone resistencia y afuera bajo unas cenizas se calienta el pan, al fondo el tractor, las gallinas, el naranjo y las flores de maravillas, gris, verde, amarillo y café, en todos sus matices, el repentino silencio y todo termina en tu cuerpo, todo comienza en tus ojos, ya nadie te sacará de ese cómodo asiento, tu vista trabajará por tí.

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