Un bosque bastante otoñal, hojas en el suelo, árboles mostrando su esqueleto, desnudos frente a la percepción, se acomodan al ambiente estacional melancólico, donde el viento, como un niño queriendo jugar, sopla las hojas para que vuelen como mariposas y mientras dsadsadsadsadasdasdasdasddsadsadsaasdasdasdasddsapopoipoidfgdfgdlkjlkjcbvcvb,n,mnvcbmnvbmnvbmnvbmnvbkjfgkjfgkjfgkjrigjrijgririvrimvivmrincirnicbjjfjfjjffjdddjdjdjdjfjfjfjfjddddjjfjfjdjjdslkjdfowiep
skdflkansdfklslkdnfasdglkansdglañgsqñañnslcn.,nñaslkdfjdsowsñlakdfjaosviwjrnmasdf
el dulce sabor de tu boca.
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