Hubo un día en el que me serví tres platos de comida diferentes, en una mesa de madera, simple y de tres patas.
Uno estaba tan caliente, que dejé que se enfriara un poco.
El otro me cayó mal al estómago, así que lo aparté de inmediato.
El tercero parecía un buen plato de comida, hasta que se me cayó de la mesa antes de poder terminarlo.
me gusta saber que soy el único plato que sigue en la mesa :D
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