Fueron mil lugares, mil espacios que miraron sigilosamente nuestro estar, mirar y hablar, nuestro amar lleno de mentiras, lleno de ese maldito veneno que consume mi alma, y es que ni en una eternidad entenderé el por qué, el daño se siente como un eco en el infinito y cada día me pregunto por qué soporto esto, cada día me pregunto a donde va todo esto, una relación autodestructiva sin sentido y sin camino, de dos personas que se reprochan los errores en la cara, de fallos, de más mentiras, de la ilusión de aprender pero volver a fallar, hasta que el perdón valga menos que el arrepentimiento del asesino...
Pero por qué, por qué es que seguimos en esto, mi respuesta? no me imagino un día sin ti.
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