Me atraviesa el estómago y no sé cómo frenarlo, la bruma oculta la cordura.
¡Estoy trabajando en ello!, pero me sigue retorciendo cada día, cada día.
Es difícil mantener el foco, librarse de la ansiedad, pensar
y no sentir los miedos, y los fantasmas, y los recuerdos, y
la culpa.
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