El orgullo de Fernando
30 jul 2026
29 jul 2026
Desde hace ya varios meses, o ciertamente debería decir varios años, que me hago una y otra vez la misma pregunta, a la espera de una respuesta que esta vez logre cobrar sentido.
Quizá con algo de ingenuidad o desespero me pregunto qué es lo que me hacía feliz, qué me hacía soñar con el futuro y el presente, qué cosas me hacían vivir y sentir mi alma vibrar.
No quiero sonar injusto, hoy me hacen feliz muchas situaciones; soy feliz de momentos y de personas, y probablemente también seré feliz de recuerdos que hoy protagonizan mi vida.
Pero hay algo de mí que se perdió y que intento recuperar. No por un afán regresivo; por el contrario, porque necesito avanzar, y hacerlo requiere comprender cuál fue el camino hasta acá.
La bruma llenó todo a mi alrededor,
escurre por mis manos y brota desde la cuenca de mis ojos,
salvo momentos donde la lucidez emocional se transforma en una chispa que me hace vomitar y escuchar música de hace diez años atrás me hace sentir —con un placer cuestionable— que mi estómago se comprime de manera efímera; necesito conectar con todo lo que fui, no para volver a serlo, sino porque ahí pareciera haberse perdido la antorcha.
Necesito verte a ti, Ignacio.
Quizás entonces vuelva a caminar.
24 jul 2020
La pena
la siento retorcerse y recorrerme completo
a veces sólo se detiene como un tumor pulsante
en mi estómago, sobre todo en mi estómago
como si todas las penas se unieran en una
que me destripa
me revienta
.
Esta es una de aquellas, lo suficientemente grande como para traerme a vomitar.
27 oct 2019
10 oct 2019
bruma
mirando
la bruma
ocultando al ojo
del cielo
y el mar
el horizonte esfumado
o solo confuso
9 oct 2019
Es más duro de lo que creí
¡Estoy trabajando en ello!, pero me sigue retorciendo cada día, cada día.
Es difícil mantener el foco, librarse de la ansiedad, pensar
y no sentir los miedos, y los fantasmas, y los recuerdos, y
la culpa.